lunes, 4 de abril de 2011



CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA DE LOS ARGENTINOS



                                                     
Sra. Presidenta:
                                                                                     Atentos a su discurso, ilustrativo y convergente en una clara inducción a la  aceptación a la pérdida, que se traduce desde el olvido hacia una transición, nos  representa  un  abandono sistemático y para siempre; le expresamos  nuestra   total   disconformidad,   sujetos  a  las  variables  inconsistentes  y dispersión de  conceptos, la  expusieron  ausente  y  portadora  de  datos  lejanos  a  una realidad que  ya no se puede ocultar, ni  suprimir de modo que  coexista  escondida y en complicidad   para  con  la  gran  estafa  moral,  vivió  y  vive  el  Pueblo  de  la  Nación Argentina a 29 años de la contienda con el Reino Unido de Gran Bretaña.
Si bien y como es de conocimiento, para  sus  asesores  políticos, psicólogos  sociales y Filósofos  pagos,  constructores por  demás, del mito que la sostiene, entienden  nuestra  situación psicológica y social, se nutre de altibajos consecuentes, operan  por inducción en  nuestras personas  y  desde  los  18 años,  podemos deducir,  que y en el discurso, de su  persona,  nos  representa  la  obligación,  nos  debemos  al   abandono  cognitivo, en relación con nuestro reclamo legítimo, moral, humanitario e Histórico.
Por consiguiente, no escapará a su criterio, que será difícil depongamos nuestra actitud, en   consideración,  Jurídicamente  y  por  decisión  del  presidente  de  Facto  de  1982, conforme  al  artículo 51 de la carta orgánica de Naciones Unidas, El  País “ENTERO” estuvo en  Guerra. Como  así  también,  anímicamente  y  por  experiencia  colectiva  e individual,  todos y cada uno de nosotros fuimos partícipes de la guerra, conforme a la labor que se nos asignó, por voz de mandos y sin poder elegir.
Señora  Presidenta, por tal menester y sin especificar, el sin número de leyes nacionales,  internacionales, y reglamentos bélicos que nos avalan,  abandono institucional mediante y a partir del negociado implica la construcción del mito o mentira, para todo Poder que nos  gobierna,  desde  antes  y  luego  de  llegada  la  democracia; usted,  a través de sus interpretaciones de referencia y morales, se encuentra en idéntica situación en el tiempo, a su par, fuera el mandatario Leopoldo Fortunato Galtieri. Máxime, cuando los derechos humanos son universales por humanos y el derecho a la identidad, según la Ley 23.054, promueve, Los Estados no deben discriminar, en  este  caso, a  los damnificados por un conflicto bélico internacional.
Así mismo y  sin  ser recurrente; es decir, apelando al pragmatismo necesario, nos debe caracterizar  en  la construcción  de  una  verdad y sin ofender posiciones contrarias que por  su  discurso  de  primer   mandataria,  la   relacionan  directamente  con  una  carta, escribiera un voluntario emocional, le solicito,  se reserve en negación a enviar la misma a las escuelas Argentinas, no solo por  su  condición  moral y axiológica la compromete, sino también,  porque  la  Paz  es  una obligación para la razón, mientras  que  la  Guerra nunca lo fue. Debemos entender por esto, corresponde  y  por  sentido  común;  el plano inmanente donde se halla  nuestra idea de Patria, no puede ser visitado por  idealistas, ni por  ningún  poder  que  fomente  la  construcción  de  una  doctrina preparatoria  para la aceptación de la muerte, por parte y en adelante para los más jóvenes. En consideración, es la vocación  lleva  a  los  hombres  y  mujeres  de  este País  a  vestir el uniforme, aún cuando y  por  el  artículo  21 de nuestra  constitución, la convocatoria para la defensa es una obligación, que  entendida  por  esta “casta política” y su persona, solo se constituye por la ausencia de  derechos, que viola  el  estamento jurídico  del  derecho humanitario internacional,  y prima  sobre el  derecho  público, en  consideración  del derecho bélico, con plena vigencia desde las Convenciones de Ginebra del año 1949.
Señora   presidenta,  por   observación  comprendo,  no  es  habitual  de  ningún  País  el abandono de sus soldados, cualquiera  haya  sido  su  suerte  durante un conflicto bélico, como así también, no es habitual de ninguna democracia, los funcionarios violen la ética reglada, para  posicionarse  en  calidad de constructores de poderes, utilizando el cuerpo dogmático de los Derechos  Humanos, para  sí y  políticamente. Más  aún, sabiendo con una  clara responsabilidad que Argentina,  marchó hacia la guerra con menores  de edad convocados a las armas y bajo las ordenes de un Dictador; dueño  de  una  dictadura que usted repudia en su constante discurso, alegoría de una inclusión social, pero que es por demás excluyente para con todos aquellos que en 1982 defendimos la soberanía del País que usted Gobierna.
Debo señalar a demás, dado  su  condición  moral  y  educación  cristiana, que no existe lugar  para  la  construcción  del  mito, no en esto, pues es nuestra  historia, son nuestros muertos  y  muertos  por  suicidio  en  el  continente,  son  nuestros derechos humanos y universales y será de ahora en más, una realidad que la pondrá incomoda.
Para concluir, solo debo agregar, es usted responsable con  nombre y apellido, de lo que ha generado, cualquiera sea el método que empleemos. Pues, estar prohibidos de nuestra identidad, nos  condicionó a contar a nuestros hijos y nietos, que humildemente hicimos por nuestra Patria, y en más,   no   permitiremos   la  mentira  les  llegue  a  las  escuelas  por intervención de un Estado Fascista, que a futuro los pondrá  en  riesgo  por la misma construcción  del  mito, necesita usted  para conservarse en el poder  y  en  igualdad con la necesidad caracterizó a un sujeto de apellido Galtieri, conocido por todos.                          

Sin otro particular.
Hermógenes González
DNI: 14.832.447
Ex Soldado Argentino
DEST. EXPL. CBL 181 C3 – RC MOT 202.
Cuerpo de Ejercito V.                    
                                                   

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