lunes, 29 de marzo de 2021
Impulsan que el 2 de abril sea declarado «Día del Veterano, la Veterana y de los Caídos
en la guerra en Malvinas»
El Congreso de la Nación tiene la oportunidad histórica de dar visibilidad definitiva a las mujeres que combatieron en la guerra de Malvinas, aquellas que desempeñándose durante los 74 días del conflicto armado de 1982 fueron despreciadas por los sectores de la derecha machista y castrense y hasta echadas de los actos oficiales del 2 de abril.
Impulsado por la diputada nacional por el Frente de Todos de La Rioja, Hilda Clelia Aguirre el Congreso de la Nación tiene la posibilidad de incorporar no solo la perspectiva de género a las mujeres que fueron parte importante de las instituciones que participaron del conflicto bélico de 1982, sino además igualar en su reconocimiento merecido de heroínas de la guerra de Malvinas; a las mujeres que tuvieron un papel preponderante y rol de combate durante la guerra de argentina contra Gran Bretaña por la recuperación de los territorios australes.
“Tuvieron que pasar muchos años para que finalmente se reconociera la presencia de veteranas que tuvieron una participación activa en el teatro de operaciones de las Islas y que fueron excluidas de la memoria colectiva” fundamenta la parlamentaria.
Según el trabajo de investigación que realizo la escritora y periodista Alicia Panero para la publicación de su libro “Mujeres Invisibles”, el silenciamiento del rol de las mujeres fue inmediato. En ningún momento se les proporcionó atención médica o psicológica, ni se les permitió comunicarse con sus familias durante unos días. Pero además; (y como sucedió durante mucho tiempo después) se les prohibió que hablaran sobre el tema, principalmente porque habían visto las condiciones en las que volvían los soldados, mientras que los medios de comunicación, en complicidad con la dictadura cívico-militar habían construido una imagen distorsionada de los hechos.
En el año 2012 por disposición del Ministerio de Defensa se constan y se reafirman los nombres de las mujeres veteranas, quienes además figuran en las nóminas del mismo ministerio, dado que son beneficiadas con la condición y la pensión, según la ley 23.109-84 y
La nómina de las heroínas de Malvinas
Susana Mazza
Silvia Barrera
María Marta Lemme (Fallecida en 2019)
Norma Navarro
María Cecilia Ricchieri
María Angélica Sendes
Mariana Soneira
Marta Giménez
Graciela Gerónimo (fallecida en 2004, fue comisario de a bordo en el buque Bahía San Blas)
Doris West
Olga Cáceres
Marcia Marchesotti
María Liliana Colino
Maureen Dolan
Silvia Storey
Cristina Cormac
EL PROYECTO
ARTICULO 1° — Modificase el Articulo Nº 1 de la Ley 25.370 que establece: «Día del Veterano y de los Caídos en la guerra en Malvinas», el 2 de abril, el que tendrá carácter de Feriado Nacional.
ARTICULO 2° — el nuevo Artículo 1º de la Ley 25.370 quedara redactado de la siguiente manera:
Declarase «Día del Veterano, la Veterana y de los Caídos en la guerra en Malvinas», el 2 de abril, el que tendrá carácter de Feriado Nacional.
ARTICULO 3° — Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.
miércoles, 9 de septiembre de 2020
El gobernador fueguino pidió cambiar un emoji de las Islas Malvinas

Según informó el gobierno fueguino en un parte de prensa, Melella informó que remitió el reclamo a la junta directiva de Unicode, el órgano regulador de los emoticones, tras haber advertido la presencia de la "ilegítima bandera de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur" en el listado denominado "Emoji list v.13.0".
El mandatario también advirtió que si bien Unicode “ha pospuesto el lanzamiento de su versión 14.0", condicionando la recepción de nuevos “emojis”, debido a la pandemia de coronavirus, corresponde hacer notar que el archipiélago malvinense y los espacios marítimos e insulares correspondientes, “son consideradas por la República Argentina como parte integral del territorio nacional”, indicó.
Además, precisó que por “las leyes Nº 23.775 y Nº 26.552” estos territorios “se encuentran bajo la jurisdicción de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, la cual tengo el orgullo de gobernar”, aseveró.
Según difundió el gobierno fueguino, el mismo reclamo ya había sido planteado por el Consejo Asesor Observatorio Cuestión Malvinas, un organismo multisectorial de la provincia.
Emoji de Malvinas con bandera argentina en Whatsapp: el reclamo se hace oficial
Luego de que Whatsapp añadiera un emoji para las Islas Malvinas con la bandera utilizada por los británicos, un fuerte debate revivió la época de la guerra entre Argentina y el Reino Unido en 1982. Ahora, el gobernador argentino de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, reclamó formalmente un nuevo emoji "con la bandera de la provincia".
La contienda por las Islas Malvinas de 1982 entre británicos y argentinos revivió a principios de septiembre, esta vez a través de Whatsapp. La red social incluyó dentro de la categoría de banderas de países la de las Islas Malvinas, pero con la británica, lo que desató todo un movimiento de argentinos en contra de la disposición.
El nuevo emoji desencadenó la creación del grupo Emoji para Malvinas, que reclama la remoción del símbolo que excluye la relación del territorio con Argentina. Ahora, al reclamo se sumó el gobernador de la provincia argentina Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Gustavo Melella.
Melella anunció vía Twitter que ya ha reclamado al Consorcio Unicode, organización internacional sin fines de lucro encargada de estandarizar letras y caracteres en ordenadores, que se cree un nuevo emoji, esta vez con la bandera de la provincia que gobierna.
"Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, son consideradas por la República Argentina como parte integral del Territorio Nacional", argumentó en el hilo de Twitter.
lunes, 7 de septiembre de 2020
Filmus estimó que las identificaciones en Malvinas podrían comenzar entre fines 2020 y principios 2021
El secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, valoró la "buena actitud" del gobierno británico para alcanzar el acuerdo con Argentina.

La nueva etapa de identificación de soldados argentinos caídos en en la guerra de Malvinas y que se encuentran enterrados en el cementerio de Darwin podría comenzar entre fines de 2020 y el primer semestre de 2021, adelantó el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus.
El funcionario participó esta semana del canje de notas que suscribieron el canciller Felipe Solá y el embajador del Reino Unido en Argentina, Mark Kent, para avanzar en el proceso de exhumación de la tumba colectiva C.1.10.
"Hay una buena actitud del Reino Unido en continuar con la identificación y que esta cuestión quede al margen de los otros temas sobre los cuales tenemos diferencias con los británicos", remarcó Filmus y valoró la actitud de Kent para que se continué el mandato del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en la "intermediación neutral para el esclarecimiento de la identificación de los restos presentes en la referida tumba".
A su vez, el funcionario gubernamental destacó "la permanente y sincera disposición del país a reanudar el proceso negociador bilateral con el Reino Unido" y reiteró que la causa Malvinas representa para el Gobierno nacional una "política de Estado".
"Para nuestro Gobierno la soberanía de Malvinas y el Atlántico Sur debe ser una política de Estado, de igual modo que lo es avanzar con el proyecto humanitario para que todos los familiares de los soldados caídos sepan dónde están sus hijos", enfatizó el secretario.
Esta noticia también fue celebrada el viernes por el Equipo Argentino de Antrolopología Forense (EAAF) desde sus redes sociales al considerar que se trató de un "avance para seguir identificando a los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin".
Además, indicaron que van a “contribuir con trabajo y dedicación para que todas las tumbas tengan nombre” y continúe el proceso que ya lleva 115 soldados identifcados.
martes, 18 de agosto de 2020

Inglés desafió a legislador fueguino: "Si querés recuperar las Malvinas, agarrá un fusil"
El legislador Sciurano mantuvo un cruce con un ciudadano inglés por la Comisión permanente relativa a Malvinas.
El hombre identificado como Charles Robertson mencionó a las islas con la denominación que le da el Reino Unido y manifestó que «los isleños determinarán el futuro» de Malvinas.

Duran
martes, 18 de febrero de 2020
Claudia Peiró escribió en Infobae una excelente nota donde analiza los contenidos y propósitos de una diplomatura denominada “Resistencia al Neoliberalismo” que se dicta en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
Como ejemplo extremo de los desatinos ideológicos de la iniciativa desarrollada en la Universidad a la que se destinan la mayor cantidad de fondos públicos, analiza un twitt de Sonia Winer, coordinadora de la diplomatura, reproduciendo otro twitt de Ernesto Alonso, ex combatiente que integra el CECIM La Plata.
Dice el twitt en cuestión: “Para abordar la cuestión Malvinas desde la educación (...) es importante para la etapa que se viene deconstruir los estereotipos del “Héroe” fundados en la lógica del patriarcado, dentro de un pacto extremadamente machista…”
Durante esta larga postguerra, los ciudadanos a quienes nos cupo la responsabilidad y el honor de combatir en defensa de nuestra Soberanía en Malvinas y demás territorios ocupados por los británicos, tuvimos que soportar sucesivas y distintas estigmatizaciones.
Como nuestra organización en centros de ex soldados combatientes se dio precipitadamente, apenas finalizado el conflicto bélico –yo me integré al Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas de la Capital Federal, que nació el 26 de agosto de 1982-, tanto las Fuerzas Armadas como los incipientes partidos políticos que se re-organizaban para reemplazar a la dictadura, no supieron qué hacer con nosotros.
Ante lo incontrolable y lo desconocido, la opción más fácil fue la de calificarnos de “loquitos”, basándose en la idea que todo aquél que enfrenta la muerte en una guerra, vuelve desquiciado.
Esta manera de estigmatizarnos logró infundir temor en muchos sectores de la sociedad, incluyendo, claro está, en muchos eventuales empleadores, que ante la duda, no contrataron a quienes volvíamos de la guerra. Y que, junto a la inestabilidad económica recurrente en nuestro país, fueron factores para consolidar el desempleo crónico entre los ex soldados combatientes.
Además de este daño objetivo, material, físico, el estigma de “loquitos” funcionó como factor patogénico. Es decir, que muchos compañeros perdieron su equilibrio psicológico, emocional y espiritual, por ser tratados como enajenados. Porque cuando íbamos rumbo al campo de batalla, el grueso de la comunidad argentina nos despidió como a “soldados de la Patria”, pero a nuestro regreso, muchos sintieron la ingratitud de ser tratados como locos.
Los profesionales serios en salud mental – conozco a muchos-, saben que el proceso salud/enfermedad no se construye sólo desde el individuo, sino en la relación del individuo con los otros. En especial, cuando se trata de un fenómeno político y social, como es la guerra.
Al poco tiempo de esta primera etapa de postguerra, bajo la recomendación del politólogo francés Alain Rouquié, se comenzó a estructurar sistemáticamente la “desmalvinización”, consistente en reducir a la guerra de Malvinas como “el manotazo de ahogado de la dictadura militar para perpetuarse en el poder”, señalando a todos los militares argentinos participantes en el conflicto como a torturadores y asesinos, y a todos los soldados como a “chicos de la guerra”, es decir, a infantilizarnos.
Chicos y locos comparten la imposibilidad de emanciparse, y también, la de ser escuchados seriamente, como adultos lúcidos. Que era, justamente, lo que pretendíamos desde las organizaciones de ex soldados combatientes.
Nuestro mayor pecado, en ese entonces, es haber definido nuestros objetivos en base a: 1) recordar en forma permanente a nuestros compañeros caídos; 2) posibilitar la reinserción social de nuestros compañeros ex combatientes; 3) recuperar a las fuerzas armadas argentinas como brazo armado de la Patria, y repudiar el rol represor de su propio pueblo bajo órdenes de la oligarquía, y 4) bregar por la Unidad Latinoamericana, como único camino para recuperar nuestras Islas Malvinas.
Es obvio que la estigmatización de los ex soldados combatientes como “loquitos” o “chicos de la guerra” les vino como anillo al dedo tanto a los jerarcas militares, –que así podían descargar la responsabilidad de la derrota militar sobre la masa de jóvenes “ineptos” para el ejercicio de la Defensa Nacional-, y a la clase política emergente de la recuperación democrática, dispuesta solamente a apropiarse del botín del Estado, y no a representar a los intereses del pueblo. (Un ministro de Menem la llamó “democracia de rodillas”).
Una posición como la sostenida por nosotros ponía en serios problemas a este sistema político, y había que reducirnos al silencio y desplazarnos hacia la marginalidad.
Luego vendría una nueva estigmatización, derivada de las anteriores, y que es la caracterización como a “víctimas de la dictadura”, homologando la experiencia de la guerra contra el Reino Unido de Gran Bretaña por la defensa de nuestras Islas Malvinas, al Terrorismo de Estado. Es decir, la subsunción de la Causa de Malvinas a la problemática de los Derechos Humanos. Y aunque este “relato” resulte un disparate histórico y no resista la menor confrontación fáctica, ha resultado operativo para engatusar a miles de personas desprevenidas.
Es claro que los mayores beneficiarios de todas estas perversas caracterizaciones de los ex soldados combatientes argentinos, son los propios británicos, aunque en sus propios relatos hayan definido de manera bien distinta a sus bisoños enemigos de 1982. ¿Por qué se va a degradar el amo, teniendo tantos sirvientes para hacer el trabajo sucio?
Lo curioso, es que desde el inicio de este proceso de desmalvinización, el CECIM La Plata fue la herramienta escogida para asumir cada una de las estigmatizaciones que el sistema político y los jerarcas militares adoptaron para descalificar nuestra palabra colectiva (con los británicos detrás de escena).
Ahora, Ernesto Alonso, la cara más visible del CECIM La Plata, inventa una nueva estigmatización sobre el resto de los ex soldados combatientes. Como durante estos 38 años son una ínfima minoría quienes se pusieron el sayo de loquitos, chicos de la guerra o víctimas de la dictadura, se trata de acusarnos de “machirulos”, resabios de un sistema “extremadamente machista” que reivindica la guerra y la violencia, mientras propone “deconstruir” el estereotipo del “Héroe”.
Las reacciones a esta invención de Alonso entre los ex soldados combatientes han sido casi unánimes. Pretendo refutar con argumentos, por lo que no repetiré los insultos e imprecaciones de todo tipo.
Tampoco pretendo apelar a la medición de valentía o de cobardía desplegados en el campo de batalla; sólo sé que estoy conforme con mi humilde desempeño en la guerra. Si alguien se dejó vencer por el miedo, no lo juzgo. Pero lo que sí creo que debemos exigir, es la verdad. No el uso de un disfraz, tal como el propio Ernesto Alonso tituló una nota de su autoría, publicada días atrás en “El Cohete a la Luna”, periódico digital de su maestro Horacio Verbitsky
En su twitt, Ernesto Alonso acusa implícitamente a quienes nos sentimos orgullosos de haber peleado con honor contra los ingleses, como exaltadores de la violencia.
Lo cierto que ni nosotros, ni el pueblo argentino –y me atrevo a sostener que ni siquiera la propia dictadura en forma consciente-, quisimos ir a la guerra. Sostengo, junto a otros analistas del conflicto, que la guerra fue pensada, planificada y ejecutada por la alianza anglo-norteamericana, con el propósito estratégico de establecer una base militar de la OTAN en el Atlántico Sur.
Pero una vez en esas circunstancias, la inmensa mayoría de los que estuvimos allí, lo hicimos lo mejor que pudimos, sintiendo que estábamos defendiendo una Causa justa, más allá de la tragedia que nos rodeaba. Asimismo, la inmensa mayoría hemos aprendido a valorar la Paz como un bien superior, y una conquista para la cual hay que luchar cada día de nuestras vidas. Sabiendo que la Paz sólo puede ser verdadera, si se basa en la Justicia.
Admitiendo, también, que algunos veteranos de guerra pueden haberse enamorado de las armas, y ejercer la violencia sobre su prójimo. Que incluye, desgraciadamente, a sus compañeras de vida, sus hijos, u otros seres queridos.
Pero que ello no es parte de un sentido “gerrerista”, o derivado de un sistema “patriarcal” que exalta la violencia de manera sistemática y generalizada, es la comprobación de la diferencia entre lo ocurrido en nuestra postguerra, donde los ex soldados combatientes se quitaron la vida, y las postguerras norteamericanas, donde veteranos de guerra se parapetan como francotiradores para asesinar a decenas de sus conciudadanos.
A menos que interpretemos los suicidios entre nuestros soldados como derivaciones de un sistema machista-falocéntrico-patriarcal, y no como parte del proceso de desmalvinización que debimos sufrir en esta larga postguerra.
Lo que denota el análisis trucho y remanido de Ernesto Alonso, como corifeo de las vanguardias progresistas, es su absoluto y completo renunciamiento a su condición de ex soldado combatiente, su adscripción a un dispositivo colonial, y, como lo describe apropiadamente Claudia Peiró en su brillante análisis, “el individualismo extremo en nombre del combate al neoliberalismo individualista”.
En medio de este desierto espiritual, es lógico que Alonso, sus cómplices del CECIM La Plata y demás agentes coloniales no comprendan el empecinamiento del pueblo argentino –manifestado infinitamente en cada rincón de la Patria-, por recordar a los soldados argentinos caídos como a Héroes Nacionales.
Un Héroe no es un ser extraordinario, sino una persona ordinaria que, puesto en una situación extrema, saca lo mejor de sí para defender un bien superior. Es decir, que el Héroe es la encarnación de la Virtud. El espejo donde queremos mirarnos, para ser mejores.
Y es lógico también, que quien carece de toda Virtud, la niegue en los demás, no sólo porque no la entiende, sino porque no la soporta.

La Desmalvinización progresista impulsada por el traidor de Ernesto Alonso .
Finalmente, en la cuenta de Twitter de la coordinadora
viernes, 14 de febrero de 2020
Aprobaron reconocimiento a los soldados movilizados por la guerra de Malvinas que residen en SAO




