domingo, 8 de enero de 2012

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.


1982 – 2012: Página 12: Declaraciones del General “Majestuoso”: “Tengo 400 argentinos muertos y, si es necesario para salvaguardar el orgullo, la Argentina está dispuesta a cuatro mil o cuarenta mil muertos más”


Viejo amigo del whisky y la tortura, denunciado aquí y en el exterior por asesinatos, desapariciones y tormentos, responsable de la aventura de Malvinas, el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri fue internado ayer de urgencia, en estado “grave y delicado”.
Está en el Hospital Militar, no recibe ayuda “de medios mecánicos” y nadie arriesga pronósticos. Un retrato de una figura terrible.
Una de las últimas apariciones de Galtieri, para variar en un acto del Ejército.
GALTIERI INTERNADO POR UN AGRAVAMIENTO DE SU CANCER

El general majestuoso está grave

Por José Natanson
Responsable de la aventura de Malvinas, detenido por el asesinato de militantes montoneros y obstinado bebedor de whisky, el ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri, de 77 años, fue internado ayer en el Hospital Militar por un agravamiento de su cáncer pancreatítico. Al cierre de esta edición, el “general majestuoso”, como lo definió un funcionario norteamericano, no había sido operado y continuaba en estado reservado.
Galtieri represor
Nació en 1926 y, como muchos otros dictadores latinoamericanos, se graduó en la Escuela de las Américas. Era comandante de cuerpo cuando sucedió el último golpe militar, que lo designó al frente del Segundo Cuerpo del Ejército, con sede en Rosario: ocupó aquel cargo entre 1976 y 1979, el período más duro del terrorismo de Estado.
Allí dio sus primeros pasos como represor. Organizó la Quinta de Funes, un centro de detención que funcionaba en una bella casaquinta de Rosario, y que en realidad era un laboratorio de terror y espionaje destinado a inculcar la traición: el objetivo consistía en infiltrar la organización Montoneros para obtener información de inteligencia.
El entonces general, que escuchaba folklore y rasgueaba una guitarra en sus ratos libres, planeaba operaciones audaces.
En 1977, un grupo de tareas logró capturar a Tulio Valenzuela, máximo jefe montonero de Rosario, y se dispuso a utilizarlo para delatar a sus superiores. Al advertir que la mayoría de los cuadros de la organización estaban quebrados, Valenzuela simuló colaborar con una operación para secuestrar a Mario Firmenich y otros dirigentes montoneros exiliados en México. Sin embargo, una vez allí denunció la maniobra en una conferencia de prensa: fue un papelón, y Galtieri se vio obligado a evacuar el centro de detención.
Desde luego, Galtieri no perdonó el fracaso del operativo: la mujer de Valenzuela, Raquel Negro, desapareció poco después en las catacumbas del Segundo Cuerpo, junto a dos mellizos que las Abuelas de Plaza de Mayo aún siguen buscando.
En Rosario, uno de los torturadores más feroces de la dictadura, el comandante de la Gendarmería Agustín Feced, operaba con el aval cotidiano de Galtieri. Allí todo dependía de la voluntad del militar de ojos azules: Adriana Arce, detenida en la Quinta de Funes, consiguió el perdón de Galtieri porque tenía el mismo nombre que su hija.
Malvinas
En 1979, Galtieri asumió como titular del Primer Cuerpo del Ejército y en diciembre de ese año fue designado comandante en jefe.
Dos años después, el 22 de diciembre de 1981, Roberto Viola fue desplazado de la Presidencia en el segundo golpe interno de los generales, celosos de los modestos contactos políticos con el radicalismo balbinista y un sector del peronismo que ensayaba el jefe de Estado.
Galtieri, que ejercía el poder desde las sombras como jefe del Ejército, fue elegido Presidente. Asumió de blanco, con un cierto aire de caudillo. Cultivaba más que nunca su look de general poderoso y estaba tan contento que brindaba por sí mismo frente a los espejos.
Una mezcla de soberbia y torpeza guió su breve presidencia. El 2 de abril de 1982 ordenó la invasión de Malvinas, improvisada y loca, con el objetivo de perpetuar el régimen: uno de los submarinos que mandó a pelear contra la armada más poderosa del mundo no podía hacer explotar sus torpedos. El otro no pudo avanzar más allá de Mar del Plata.
Fue, de todos modos, el momento más importante de su vida. El 10 de abril habló ante una Plaza de Mayo colmada, que ovacionaba el desembarco pero se mantenía en silencio cuando se refería al régimen militar. La lengua se le trababa en las palabras difíciles, pero igual se sintió Mussolini por un rato.
La estrategia era absurda y se basaba en la confianza ciega en el apoyo de los Estados Unidos. Poco tiempo antes, el asesor de Seguridad Nacional de Ronald Reagan, Richard Allen, lo había elogiado desmesuradamente y calificado de “general majestuoso”: Washington estaba agradecido por el entrenamiento argentino a los contras sandinistas.
Pero, además, Galtieri subestimaba la respuesta británica, como si Margaret Thatcher fuera un ama de casa y no una mujer implacable, que necesitaba mostrarse dura hacia adentro, con las huelgas de los mineros laboristas, y hacia afuera, con la Argentina.
“Si bien una reacción británica me parecía posible, nunca llegamos a verla como una posibilidad. Yo juzgaba escasamente posible una respuesta inglesa, y menos una respuesta tan desproporcionada”, confesó años después.
Los cálculos no podían haber salido peor, pero él insistía. Cuando un torpedo inglés hundió el crucero “General Belgrano”, Galtieri dijo:
“Tengo 400 argentinos muertos y, si es necesario para salvaguardar el orgullo, la Argentina está dispuesta a cuatro mil o cuarenta mil muertos más”.
Después quiso relevar al gobernador de las islas, Mario Benjamín Menéndez, cuando éste se negó a seguir peleando.
En total, murieron en Malvinas 649 personas, en su mayoría colimbas sin experiencia.
El 17 de junio de 1982, luego del desastre y mientras la policía reprimía a miles de manifestantes ante las puertas de la Casa Rosada, los generales le retiraron su apoyo, designaron a Reynaldo Benito Antonio Bignone como nuevo Presidente. La derrota militar en Malvinas abrió las puertas a la recuperación democrática.
El ocaso y la libertad
Luego del retiro comenzó un período de decadencia. En 1985, en el Juicio a las Juntas, Galtieri fue acusado de once privaciones ilegales de la libertad, tres tormentos, ocho reducciones a la servidumbre, dos sustracciones de menor, 242 encubrimientos y falsedad ideológica reiterada en quince oportunidades.
Fue absuelto, pero no logró escapar a la condena en otro juicio, por los desatinos de Malvinas: el informe Rattenbach de 1982 –resultado de la investigación dispuesta por el entonces jefe del Ejército, Cristino Nicolaides, para esclarecer la actuación en Malvinas– recomendó que se lo condenara a “degradación y fusilamiento”. Naturalmente, el Ejército no llegó a tanto, y lo condenó a sólo doce años de prisión militar.
Privado de una parte de su pensión de general, comenzó una época de problemas económicos, que lo obligaron a desprenderse de algunas propiedades obtenidas misteriosamente en los últimos años. Tuvo, también, algunos problemas con su mujer: el suyo era un matrimonio acostumbrado a la buena vida.
Carlos Menem lo liberó en la primera tanda de indultos, en 1989. Fueron sólo seis años preso que, sin embargo, le marcaron el cuerpo y la cara.
Se mudó a un departamento en Villa Devoto, cerca de la casa de los padres de Diego Maradona, y se amoldó a la vida doméstica: además de pintar al óleo, Galtieri salía todos los días a hacer las compras. Aunque siempre habrá un dejo de soberbia en sus ojos azules, el hombre ya no levantaba la frente: se acostumbró a mirar el piso mientras barría la vereda con una escoba desflecada.
Reconciliado con su mujer, Lucía Noemí Gentile, con la que tuvo tres hijos, el ex dictador alternaba la tranquilidad de Villa Devoto con largos veraneos en Miramar. En 1993, la revista Caras lo retrató en la playa, bronceado y en short, jugando con sus “traviesos nietos”. “Somos muy playeros. Con Lucía, mi señora, tomamos mate mientras nos bronceamos”, dijo Galtieri, que llevaba un crucifijo colgando del pecho.
Justicia
La reactivación de las investigaciones nacionales e internacionales contra los ex represores alcanzó a Galtieri que, sin embargo, fue detenido recién el año pasado.
En 1995, Adolfo Rubén Sallman, el arrepentido ex jefe de inteligencia del departamento de Belgrano, dependiente de la Policía de Rosario, dijo que Galtieri fue el responsable de asesinar a una pareja a balazos. Agregó que había visto personalmente cómo arrojaba un pan de trotyl en el auto en el que iba la pareja, para asegurarse de que estuvieran muertos.
En 1997, el juez de la Audiencia Nacional de España, Baltasar Garzón,
pidió su captura por “genocidio” y “terrorismo”. Se basó en la declaración de Vicente Ramiro Montesinos, cónsul español en Rosario entre 1975 y 1977: el diplomático declaró que, en una entrevista solicitada para averiguar el destino de ciudadanos desaparecidos, Galtieri le mostró el portafolio que había pertenecido a uno de ellos. “Me dijo que era de un subversivo y me demostró que los grupos de tareas actuaban bajo sus órdenes”, aseguró Montesinos.
El 7 de abril de 1999, Galtieri declaró en el Tribunal Federal de Santa Fe en la causa que investiga un episodio ocurrido el 11 de febrero de 1977. Ese día, la casa de Enrique Cortesse y Blanca Zapata fue allanada por un grupo de tareas. La mujer, que estaba a punto de dar a luz, fue enterrada dos semanas después como NN en el cementerio municipal. Su hija, María Carolina Guallane, se obstinó en conocer la verdad e inició una causa que desembocó en Galtieri. Cuando declaró, el ex dictador dijo que no recordaba el episodio.
En mayo del 2001, Galtieri fue citado nuevamente a declarar, esta vez para responder por la desaparición de Alejandro Pastorini, un médico psiquiatra secuestrado en la madrugada del 7 de agosto de 1976 en Rosario por un grupo de tareas que además robó todo lo que encontró.
Poco después, la Justicia italiana puso en marcha un proceso que lo involucra, igual que a Eduardo Massera y Jorge Videla, por la desaparición de once ciudadanos italianos en el marco del Plan Cóndor, que coordinó la represión ilegal en el Cono Sur.
El 12 de julio del año pasado, el juez Claudio Bonadío lo procesó por el secuestro y la desaparición de 18 militantes y jefes montoneros que habían retornado al país como parte de la “contraofensiva”. Quince días después, Galtieri, viejo y enfermo, obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria.
Fiel a sí mismo
En todo ese tiempo, y a pesar de que el círculo judicial se cerraba, el ex dictador volvió a exhibir una y otra vez su costado más soberbio. Como fue indultado antes de que la Corte Suprema confirmara su condena, Galtieri conservó su rango de general. Esto le permitió mostrar su perfil desafiante en más de oportunidad: en el aniversario del Ejército, en la entrega de diplomas a los oficiales recién graduados y en las cenas anuales de camaradería y el 25 de mayo de 1999 tomó chocolate en el Edificio Libertador. Antes, había tenido el descaro de pedir que le pagaran la jubilación de ex presidente, que la Justicia rechazó recordándole que había usurpado aquel cargo.
Por esa misma época, entrevistado por la revista Gente para un aniversario de la invasión a Malvinas, Galtieri declaraba: “No me arrepiento de lo que hice”.
Acosado por la Justicia, intentando sus últimos gestos de soberbia, el general majestuoso fue comprobando cómo su salud se iba deteriorando. En 1990 fue internado con un cuadro de “hipertensión con hemorragias nasales”. En agosto del año pasado, mientras se encontraba cumpliendo la prisión domiciliaria, fue operado por un problema “localizado en la región abdominal”.
Ayer, Galtieri tuvo que ser internado nuevamente, esta vez en estado grave. La jefa de turno del Hospital Militar, teniente coronel médica Alicia Amato, informó que fue llevado allí luego de que el cáncer quepadece se agravara a raíz de una enfermedad vascular periférica. No fue asistido mecánicamente ni sometido a ninguna operación. “Está delicado, en grave estado”, resumió.

miércoles, 4 de enero de 2012



1982 – 2012: La otra parte de la guerra que el Estado Argentino oculta




Durante el conflicto de Malvinas, la primer ministro británica Margaret Thatcher, tuvo entre sus planes lanzar una bombaatómica sobre la ciudad de Córdoba en caso que la guerra corra riesgo de ser perdida.
Preguntas y respuestas:
¿Margaret Thatcher temía perder la guerra?
Así se lo aseguró el entonces premier Francois Miterrand a su psicoanalista durante la guerra. Thatcher estaba furiosa por el hundimiento del buque Sheffield con misiles Exocet de tecnología francesa. “Con sus cuatro submarinos nucleares enviados a una misión en el Atlántico Sur, la mujer amenaza con lanzar una bomba atómica contra Argentina si yo no le suministro los códigos secretos que dejan sordos y ciegos a los misiles que les vendimos a los argentinos" le confió el primer mandatario francés.

Imagen: Margaret Thatcher
¿Existían los medios para que el Reino Unido efectuara ese ataque?
Inglaterra había enviado un submarino Polaris a la Isla Ascensión que se hallaba preparado ante la posibilidad de un ataque nuclear contra Córdoba si el combate en las islas no era exitoso.
Imagen: Submarino Polaris
¿Por qué la ciudad de Córdoba?
Córdoba poseía un gran valor estratégico dado que allí se concentra el núcleo bélico industrial argentino y se encuentra la Escuela de Aviación Militar. Hubiera sido un duro golpe para la Junta Militar al mando de Leopoldo Galtieri.
Especulaciones sobre la explosión de una bomba atómica sobre la ciudad de Córdoba:
Se toman como fuente de esta especulación los daños sufridos en la ciudad de japonesa de Hiroshima tras el ataque estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.
La bomba utilizada en ese entonces tenía un poder de 12,5 kilotones.
Tengamos en cuenta que los misiles Trident D-50 con los que estaban armados los submarinos Ingleses podían llevar cabezas nucleares de hasta 100 kilotones.
Radio de destrucción
El radio de destrucción total (vaporización) por una explosión atómica de las características de Hiroshima (12,5 kilotones) es de 1 kilómetro. La mortalidad en dicha zona alcanzaría un 98%.
Los edificios quedarían totalmente dañados en los siguientes 2 kilómetros.

Imagen: Mapa de Córdoba y radio de destrucción
Muertes inmediatas a causa de la explosión
La población de la ciudad de Córdoba por ese entonces era de aproximadamente 1.000.000 de personas. Si calculamos la proporción de las muertes causadas por la bomba de Hiroshima, la cantidad de fallecidos podría haber alcanzado un total de 340.000, dejando 160.000 heridos.
Cráter dejado por una explosión de 100 kT
Fuentes:
Textos e imágenes propias (mapa ciudad de Córdoba y Córdoba con hongo atómico).
http://www.terra.com.ar/canales/politica/127/127356.html
http://www.missilethreat.com/missilesoftheworld/id.174/missile_detail.asp
http://en.wikipedia.org/wiki/Trident_missile
http://www.arrakis.es/~lallave/nuclear/global.htm
http://nuclear.es.kz/
http://www.cienciapopular.com/n/Tecnologia/La_Bomba_Atomica/La_Bomba_Atomica.php
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3rdoba_%28Argentina%29
http://www.clarin.com/diario/2005/07/04/elpais/p-01815.htm


1982 – 2012: 30 años de historia y que el gobierno oculta – Malvinas: La guerra en el Continente.



"Espían todas las comunicaciones de la Argentina"
ENTREVISTA:
DUNCAN CAMPBELL
El periodista e historiador escocés que denunció ante el Parlamento Europeo la red de espionaje satelital Echelon asegura que hay cuatro bases que controlan a nuestro país.
Como opera el sistema
El sistema Echelon es una inmensa red de espionaje que, utilizando más de 120 satélites y gigantescas redes de computadoras, intercepta millones de llamadas telefónicas, e-mails y faxes en todo el mundo.
Este sistema fue desarrollado con propósitos defensivos a principios de la década del 70, en plena Guerra Fría,
por los servicios de inteligencia estadounidense, británico, canadiense, australiano y neocelandés.
Después de la caída del Muro de Berlín y del colapso de la Unión Soviética, Echelon comenzó a ser utilizado para el espionaje industrial.
¿Cómo opera Echelon? Los satélites espías recolectan una inmensa cantidad de mensajes y las remiten a las antenas parabólicas que, a su vez, las reenvían a computadoras que buscan en los mensajes palabras clave. Los despachos seleccionados son sometidos a un nuevo proceso de selección en las agencias de espionaje para detectar datos de interés.


N
uevos elementos se suman al escándalo internacional desatado por las denuncias sobre Echelon, una red de vigilancia global de las
telecomunicaciones en la que se involucra a los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, Gran Bretaña; Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
Desde estos dos últimos países se interceptaron las comunicaciones argentinas durante la guerra de Malvinas, según las declaraciones que hace ahora a Clarín el hombre que el miércoles dio al Parlamento Europeo las evidencias más contundentes sobre las actividades de Echelon.
Las comunicaciones latinoamericanas son sistemáticamente monitoreadas desde cuatro bases de intercepción, y también Europa nos espía, revela en esta entrevista exclusiva el escocés Duncan Campbell, periodista de investigación, consultor del Parlamento Europeo en materia de inteligencia y comunicaciones y actualmente el más renombrado experto en política electrónica.
-Usted dijo que la NSA National Security Agency tendría acceso a toda la información confidencial de México. ¿Qué pasa con la Argentina? 
-Buena parte de las comunicaciones mexicanas pasan a los Estados Unidos de manera directa, de modo que no hace falta ninguna estación especial para interceptarlas. Ese no es el caso de la Argentina. Las comunicaciones argentinas o latinoamericanas son interceptadas y monitoreadas sobre todo cuando se realizan vía satélite. Con ese propósito, los Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña tienen bases de intercepción satelital que pueden recibir esas comunicaciones y procesarlas en el sistema Echelon.
-Se habla de que hay dos bases que interceptan las comunicaciones del sur de América. ¿Es verdad?
Son cuatro bases: Puerto Rico, Canadá (cerca de Ottawa), Estados Unidos (cerca de Washington) y la cuarta está en el sur de Inglaterra.
-También se dice que la red Echelon espió a la Argentina durante la Guerra del Atlántico sur. ¿Qué sabe usted al respecto?
-Había bases en Australia y Nueva Zelanda que se utilizaron para monitorear las comunicaciones argentinas y transmitirlas a estaciones de escucha británicas. Me parece un asunto verdaderamente lamentable, algo muy estúpido. A decir verdad, sin embargo, a ningún país que esté en guerra debería sorprenderle que se espíen sus comunicaciones. Sí, por supuesto: Gran Bretaña y sus aliados lo hicieron. Creo que es más importante destacar el hecho de que los países que no se encuentran en guerra -como es ahora el caso de Gran Bretaña y Argentina- continúen espiando o siendo espiados.
-Se habla de un sitio de colección de comunicaciones satelitales en Kourou, Guyaña, que espía a Sudamérica. Usted no lo menciona entre las bases de Echelon.
-Hay una base sobre la que informaron periodistas franceses y estaría ubicada en Kourou. Creo que su objetivo principal es América del Norte. Si esa base existe está dirigida por los franceses y su principal objetivo son los Estados Unidos. De todos modos, como estaría ubicada en Guyana, tiene posibilidades de monitorear también las comunicaciones sudamericanas. Yo creo que es probable que las comunicaciones brasileñas y argentinas sean interceptadas por franceses y alemanes, pero no lo sé con certeza. De todos modos, esa base no forma parte de Eehelon. Pertenece a Francia y Alemania.
-Usted dijo que Microsoft colaboró con Echelon. Microsoft lo niega. ¿Usted lo sigue sosteniendo?
-¡No pueden negarlo! El browser (navegador de Internet) de Microsoft fue modificado en la versión que se distribuye al exterior. Y eso no es ningún secreto: si usted no es ciudadano de los Estados Unidos, es posible vulnerar la seguridad de su browser. Y eso fue lo que se hizo en los sistemas de la NSA, de modo que Microsoft no puede negarlo. Prácticamente lo admitieron. Dijeron que se había hecho para cumplir con las regulaciones de exportación de los Estados Unidos, y éstas exigen que, si algo sale de los Estados Unidos, la NSA pueda escucharlo.
-El informe presentado al Parlamento Europeo acusa también a IBM
-En lo que respecta al Lotus Notes (el programa de correo electrónico de IBM), la criptografía (N. de la R.: las normas para codificar comunicaciones y asegurar su privacidad) del sistema se hizo más débil cuando se lo vendió al exterior, o sea a compradores no estadounidenses.
-¿Hubo alguna respuesta?
-Lotus, que es la subsidiaria de IBM involucrada, hizo una serie de declaraciones. Básicamente, lo que dijeron fue que nunca lo habían ocultado. Y yo respondo: "Yo no digo que fuera un secreto, lo que digo es que esto se hizo". La posición de IBM es que ellos no hicieron un secreto de esto. El hecho es que cuando se convirtió en un tema polémico, la documentación se retiró de la librerías y de Internet. De modo que sí lo mantuvieron un poco en secreto. Sin embargo, a mí no me interesa si era un secreto chico o grande. El punto es que lo hicieron.
-¿Cómo se explica que, después de todo lo informado al Parlamento Europeo, Echelon continúe actuando sin problemas?
-Se explica por el hecho de que las organizaciones de inteligencia involucradas son extremadamente poderosas, extremadamente bien establecidas, y han persuadido a los líderes políticos de que tener la posibilidad de espiar a otros políticos es algo que vale la pena.
-Pero Europa tiene información sobre Echelon desde hace al menos dos años. ¿No le parece que la reacción europea es lenta y no lo suficientemente enérgica?
-A decir verdad, yo denuncié el sistema Echelon por primera vez hace doce años, en 1988. En aquel momento, los medios no le prestaron ninguna atención. Seis años después se publicó el libro en Nueva Zelanda ("Secret Power: New Zealand's Role in the International Spy Network", de Nicky Hager) y la gente empezó a prestarle cada vez más atención. A los políticos y a los gobiernos les llevó mucho tiempo comprender qué es lo que en realidad está pasando.
-Según información reciente, el papa Juan Pablo II fue otro de los objetivos de Echelon. ¿Qué sabe de esto y cuál es su opinión?
-En la década del ochenta, la posición de la Iglesia Católica Romana en Europa y en todo el mundo sobre el desarme nuclear y las negociaciones de paz era un factor muy importante para la opinión pública mundial. La inteligencia británica y estadounidense querían estar al tanto de las conversaciones que mantenían entre sí el Papa y los cardenales sobre estos temas.
-Entonces no sólo estamo hablando de espionaje industrial.
-No, es político.
-Pero hasta ahora sólo se hablaba de espionaje industrial.
-Yo no. Se espía con fines militares, con fines políticos, con fines económicos.
CLARIN - lunes 6 de marzo de 2000


1982 – 2012: Como veían en algunos periódicos de España, la guerra de Malvinas



GRAPHICS: Fernando Rubio, Diario 16

En 1980, Pedro J. Ramírez metió a Fernando Rubio en Diario 16.
Con él estuvo hasta 1986, año en que pasó al ABC. Allí le tocó hacer de todo; lo más sonado: la victoria del PSOE en 1982, la guerra de las Malvinas y el 23F.Todo ocurría en San Romualdo 26, muy cerca de Miguel Yuste, pegaditos a EL PAIS, en un descampado, junto a la rotativa. Algo que Fernando siempre recordaba: el papel prensa pasando por los pasillos, acercarse a ver el diario recién impreso…La tienda de dibujo técnico SANCER (Fernando El Católico, Madrid) era (y es) un lugar común de los ilustradores madrileños para surtirse de todo tipo de dinamita.
José María Gallego aprendía a dibujar con la técnica de la plumilla del maestro Fernando (Güillot 303) asomado tras su hombro. En el mismo equipo estaba Julio Rey, Ángel Arribas (único en nómina, propietario del flexo, del teléfono, de las tramas y de la mesa de dibujo) y Ricardo Salvador, todos fusilando The Guardian y The Independent, periódicos de cabecera en aquella época de Pedro J.
Después, Diario 16 se mudaría a la calle Albasanz. Allí ilustraron y graficaron Gerardo Ametxazurra, Joaquín Leirado… Pero esa es otra historia.
Pasaron los años. Muchos.
Diario 16 cerró en 2001.
EL MUNDO adquirió entonces el archivo de Diario 16.
El archivo ha dado vueltas y más vueltas, de Diario 16 a un polígono industrial en las afueras de Madrid, de allí a la calle Pradillo. Sé que fue saqueado en varias ocaciones, en especial el archivo de fotografías.
Allí perdimos la pista.
Ayer se nos ocurrió preguntar.
Y, ¡sorpresa! Se encuentra en los sótanos de Avenida de San Luis, en una habitación que se inundó. Y resulta que ha sido digitalizado últimamente. Hay que buscar disco a disco.
Probamos con uno.
Eureka. Ahí está el trabajo de Fernando.
Van unas muestras. Todas realizadas a mano por el equipo de Diario 16.
Meses de abril y mayo de 1982. Como observaréis, la producción del reducido equipo era brutal.
Su firma se reconoce en todos sus trabajos.
DIARIO 16
1982
Analisis Militar
DIARIO 16
1982
Como caza un torpedo
DIARIO 16
1982
Al Cesar lo que es del Cesar
DIARIO 16
1982
Grafico Sono-boyas
DIARIO 16
1982
Portada del 5 mayo de 1982
Malvinas.
Portada del diario.
DIARIO 16
Mapa de situación de la guerra. 1982.
Hundimiento del crucero ‘General Belgrano’.
DIARIO 16
La fuerza Argentina.
Combates en 1982.
DIARIO 16
De estos hay un buen puñado (La fuerza británica...)
Resistencia en las Islas Malvinas.
1982.
DIARIO 16
Infografía sobre los ataques de los Sea Harrier.
Combates, 1982.
DIARIO 16
Combate submarino.
1982
DIARIO 16
Página completa.
Un ‘T-Bone’
1982
DIARIO 16
Análisis militar, Infografia combates
1982
DIARIO 16
Otra página completa.
Hombres y computadoras.
1982
DIARIO 16
Juicio 23F 1982 General Prieto
1982
DIARIO 16
Juicio 23 F Tejero y compañia
1982
DIARIO 16
La Thatcher ordena los ataques
1982
DIARIO 16
Lecciones Militares
1982
DIARIO 16
Operaciones britanicas 1982
1982
DIARIO 16
Portada Tejero
1982
DIARIO 16
Gallego y Rey
Caricatura Thatcher
1982
DIARIO 16
Infografía de Ángel Arribas
1982
DIARIO 16
Gracias a José María Gallego, a Emilio Amade y al diario EL MUNDO, sin los cuales este post no hubiera sido posible.

lunes, 2 de enero de 2012

campana bajo bandera: 1982 – 2012: Inglaterra comienza a abrir los arch...

campana bajo bandera:
1982 – 2012: Inglaterra comienza a abrir los arch...
: 1982 – 2012: Inglaterra comienza a abrir los archivos secretos de la Guerra de Malvina s Gran Bretaña empezó a revelar archivos secretos...


1982 – 2012: Inglaterra comienza a abrir los archivos secretos de la Guerra de Malvina
s


La información se conoce a 30 años de la guerra.

SECRETO REVELADO. Thatcher fue alertada sobre el peligro de reducir la Armada.
SECRETO REVELADO. Thatcher fue alertada sobre el peligro de reducir la Armada.

A casi 30 años de la guerra por las Islas Malvinas, el gobierno de Gran Bretañaempezó hoy a revelar archivos secretos referidos al conflicto bélico del Atlántico sur en el que se enfrentaron argentinos e ingleses.
La primera información al desclasificarse estos archivos, arrojó que la entonces primera ministra británica Margaret Thatcher fue alertada sobre el peligro de reducir la Armada Real un año antes de la invasión argentina de 1982 a las Islas Malvinas.
Además, se difundió que el entonces jefe de la Armada Real, almirante Henry Leach, estaba furioso en 1981 por el proyecto de reducir los gastos de defensa.
Estos documentos estuvieron 30 años en los Archivos Nacionales de Gran Bretaña y se inició su análisis para hacerlos públicos, informaron agencias de noticias internacionales. En tanto, se espera que para los próximos días se conozcan más datos sobre la guerra.
Nota de redacción: No son los importantes, por lo menos, para nosotros.
Queremos los archivos de las acciones de los británicos en el Continente!!!